Tatuajes y fotografía: Estela González, una mujer que rompe prejuicios y crea arte con el corazón

Tinta con propósito
Estela González rompe estigmas desde su lente, retratando a mujeres que usan los tatuajes como una forma poderosa de contar su historia.

En una sociedad donde los tatuajes aún generan miradas de juicio, Estela González, fotógrafa tijuanense de 36 años, demuestra que el arte en la piel es una expresión única y poderosa. Con cuatro años de experiencia profesional, Estela ha dedicado su carrera a capturar la esencia de mujeres que, como ella, encuentran en los tatuajes una forma de mostrar su historia, su vibra y su originalidad.

“Los tatuajes son una expresión decorativa que nos distingue como mujeres. Cada una tiene su propia vibra, su esencia, y eso es lo que nos hace únicas”, afirma Estela, quien ha fotografiado a cientos de mujeres tatuadas. Su estilo, inspirado en la estética retro de los años 50, ha conquistado al público y le ha valido múltiples recomendaciones por la dedicación y pasión que imprime en cada sesión.

Para ella, los prejuicios hacia los tatuajes no son más que una cuestión de ignorancia. “Es importante respetar la opinión de los demás. Al final, un tatuaje es solo una forma de expresión, es arte en nuestro cuerpo”, explica. Esta visión abierta y respetuosa la ha llevado a retratar mujeres que, a través de sus tatuajes, cuentan historias personales y muestran su identidad sin miedo ni tabúes.

Retro, real y sin filtros
Con una estética de los años 50 y una mirada moderna, esta fotógrafa tijuanense transforma cada sesión en un homenaje a la autenticidad femenina.

Fotografía con esencia y estilo

El estilo retro que caracteriza a Estela ha sido un sello distintivo de su trabajo. Sus fotos evocan la elegancia y el glamour de los años 50, pero siempre con un toque único que refleja la personalidad de cada cliente. “En cada sesión doy lo mejor de mí. No importa cuántas fotos haya tomado antes, cada cliente merece una experiencia especial donde su estilo y esencia queden reflejados”, asegura.

La pasión de Estela no solo se nota en sus imágenes, sino también en su mensaje a otros fotógrafos: “Cuando tienes un talento, desarróllalo. No te quedes en el miedo ni lo dejes para después. Cada día da lo mejor de ti y lucha por tus sueños”.

Su historia es un recordatorio de que los tatuajes no definen el carácter ni la profesionalidad de una persona. Más allá de los estereotipos, Estela González es un ejemplo de autenticidad, trabajo duro y amor por el arte, demostrando que la verdadera belleza está en la diversidad y en la capacidad de expresarse libremente.

Fotos: Estela González

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